sábado, 16 de abril de 2022

El Parque, La Lluvia & Otras Cosas

 





Nubarrones y calor. Me acompañas.
Relámpagos y truenos... Nos guarecemos bajo un Magnolio.

Estás descalza, tu vestido tiembla con la brisa.
Hablas sobre tu amante y ahora deseas seguir amando; sin embargo sólo nos dimos un beso en aceite de oliva.

Dafne promete en su mirada una hermosa recompensa(y además dinero para viajar un mes entero).

El día convenido la busqué por todas partes. Ella no llegó a la cita.
Por cierto,siempre representó su papel con total convicción.
¿Y el dinero? ¿se quemó junto con las hojas secas o está escondido bajo el árbol?

Elegí ese lugar, no muy lejos de la puerta de salida.    Hay quienes pernoctan aquí, en verano es el mejor lugar para dormir.

Mirabas caer las hojas amarillas de los Álamos.
Placidez fugitiva rumbo a la incertidumbre.
Ese fue el comienzo del deambular por los parques.
Dormíamos mejor que en una casa con termitas.
Los mosquitos no hacían mucho daño.
La brisa nos traía el alivio y el sueño.
En la mañana enrollábamos nuestros sacos y
comprábamos fruta para desayunar.


El jardín de las rosas era mi preferido.
El Rococó de las fuentes atraía a viejas señoras y a novios en traje de bodas.
Criminales y psicóticos evadían el jardín.
La entrada era gratuita a ese lujoso recinto.
Perfecta posición, luz de atardecer,serenidad y descanso en el jardín olvidado.


sábado, 15 de enero de 2022

El Extraño

                                                               



Temporal... Quiero regresar pero el follaje remecido no deja ver. Seguir rastros de humo es perder el tiempo, llegar hasta quien deseas es imposible.

Volver, quedar sólo en medio del camino principal, nadie a quién preguntar... 

¿Quién es el hombre del sombrero que merodea por aquí? El viento, la luz y sus engañosas jugarretas.

Cerezo en flor junto a la choza. Fugaz sonrisa del caminante. Pétalos, ripio, cerezo aserrado, la gente tiene prisa en construir su casa.

Nadie sale a recibirme, ya no están mis viejos amigos. Sólo perros jóvenes ladran al extraño.



domingo, 2 de enero de 2022

El Cuidador

                     



En el Parque, el Cuidador hace crepitar la hojarasca seca del verano.

El vagabundo deja la bolsa sobre un banco de rústica carpintería. Su celular, el agua mineral y un cuaderno con hojas tan blancas como su camisa (A veces le veía lavando sus ropas en la pila)

Los árboles del parque tienen un color verde plateado oscuro y antiguo. Los niños corretean llevando un muñeco tan grande como ellos y luego se deslizan por el tobogán, risas y voces en el aire. Las familias comparten la tarde. Sólo Camisa Blanca agachado sobre un cuaderno parece dibujar o escribir…

He visto al hombre en la casona de la biblioteca buscando en las estanterías. Pobres caballeros del sur y damas abandonadas van allí y luego pasean sus pensamientos por empedradas callejas...

 

Al atardecer de regreso al hogar dirige su mirada hacia el cielo del oeste. Sobre los últimos resplandores de un sol ya oculto ve algo como una gran estrella y su rastro de luz

No es el Icaro que vio cuando niño, sin embargo está ahí y parece no moverse.

Otros transeúntes se detienen tras él 

¿Qué es esto?

No es un avión, no es un satélite, no es una estrella fugaz…

Si esto cae en el mar puede ser el fin, dice un hombre en bicicleta. En la tele no han dicho nada comenta otro…

Cualquiera sea el propósito de este OVNI, el Cuidador abandona la esquina, es hora de alimentar a los gatos...

 

domingo, 26 de julio de 2020

La Chica que Cruzaba el Parque







Detrás de estos bonitos ojos,
quizás no hay nada para tí
ni para mí, me dijo.

La encontré una tarde
En que preferí hacer el camino del puente.
Solía verla pasar por el parque junto al estanque,
solitaria, blanca y ausente.

Recibió mi saludo distraída pero amable,
Lo fue todas las veces que nos reunimos,
La gente podía ver a dos jóvenes
Que sonreían y se miraban a los ojos,
Pero a ella no le importaba el feliz presente
Sino el deambular incesante
Por los pasillos de su mente.

°°




IgBarrientos · La Chica Que Cruzaba El Parque




viernes, 3 de abril de 2020

Saludo en un día gris claro


Estos relatos fueron escritos entre 2003 y 2013. La idea era emitirlos en un programa de radio online. Eso se postergó demasiado. Finalmente el blog resulto el modo más directo de mostrarlos. Bienvenidos y suerte para todos.

Esperando por la Nieve

                                                 


                                                                               
°°°

Para hoy el informe del tiempo anunciaba nieve aquí cerca del mar. Lo leí en el periódico hace un par de días.
Cierto, hace más frío que nunca. Al mediodía me senté a comer con abrigo y capucha, mientras un fuego esquivo se agazapaba entre los leños.

Traté de leer en las nubes, buscaba una confirmación. Aunque nadie se fijaba en eso, las nubes se arremolinaban y formaban capas grises, justo como cuando va a nevar.
En los días anteriores fui el mensajero de la probable nevada. Nadie pareció creerme. Bien por ellos, estaban en lo cierto.

Fui el mensajero frustrado de lo que me pareció una buena nueva, porque no se trataba de sentir frío sin más, sino de que ocurriera un hecho inusitado en estos parajes, un espectáculo y también la posibilidad de acceder  a otro sentir, el que acompaña a la lentitud y a la suavidad de la nieve; un soltarse y dejarse llevar por entre las copas de los árboles.

Nada de eso ha ocurrido aún. Sigo mirando el cielo.


                          °°


Versión de sonido





                          °°    



* Foto: IBF (2013)




                             

lunes, 30 de marzo de 2020

El Teléfono de un Ángel


                                                 

                         


°°°

Llamaré a mi ángel para que se reúna con el tuyo a concertar un encuentro en cualquier esquina de esta ciudad.

Entre tu ventana y la mía corre el extraño río del tiempo. De noche con la brisa de la reciente primavera, me elevo sobre los tejados, sobre los ciruelos en flor, llego hasta tu calle solitaria, iluminada por pálidas luces amarillas. Sobre el tendido eléctrico hay un estrafalario ser de gruesos lentes, reparando sus gastadas flechas.

Nada que hacer, me dice. Por ahora será mejor que regreses a casa, aún hace frío al amanecer.
Sus palabras parecen razonables. Está bien, este es el primer viaje astral de la temporada y sigo creyendo que sólo estos ojos pueden encontrar piedras preciosas bajo el ropaje de tu tristeza.

Los artistas italianos no pueden dejar de pensar en los ángeles. No soy italiano y creo que un ángel no siempre es un joven como el que engaño a María. Un ángel puede ser cualquier aparición inesperada: Un gato, un perro, el viento sobre el lago, en los árboles… Sí, el viento de cualquier manera… los he visto bañándose en el río junto a los sauces. A menudo suelen estar dentro de una pintura o en una canción.
                    
                      
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Versión de sonido






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Pintura: Mark Chagall


              
         

El Parque, La Lluvia & Otras Cosas

  Nubarrones y calor. Me acompañas. Relámpagos y truenos... Nos guarecemos bajo un Magnolio. Estás descalza, tu vestido tiembla con la bris...